Diseñamos su Arquitectura Fiscal y Legal
La forma en que estructura sus empresas, vehículos de inversión y patrimonios familiares es tan determinante como los activos que posee.
La Arquitectura Fiscal y Legal es el servicio donde alineamos sus objetivos empresariales y patrimoniales con una estructura corporativa coherente: entidades correctas, ubicadas en las jurisdicciones adecuadas y con reglas claras entre socios y familia.
Coordinamos con despachos legales y fiscales autorizados para que usted tome decisiones estratégicas, no improvisadas, y para que cada entidad tenga un papel definido dentro de su mapa patrimonial.
Diseño de estructuras corporativas (LLC, SPV, holdings)
Analizamos su situación actual y sus objetivos para definir qué tipo de entidades requiere: LLC operativas, SPV para proyectos específicos, holdings patrimoniales u otras figuras según cada jurisdicción (México, USA, España). El propósito es ordenar la propiedad de activos, separar riesgos y crear una columna vertebral corporativa que le permita crecer y protegerse con claridad.
Coordinación con despachos legales y fiscales autorizados
La representación legal y la ejecución de trámites se realizan siempre a través de abogados y fiscalistas licenciados en cada jurisdicción. Nuestro rol es estratégico: traducir sus objetivos en un diseño claro, coordinar actores y asegurar que lo que se firme refleje la estructura que usted realmente necesita, no solo lo que la inercia propone.
Optimización fiscal con visión multijurisdiccional
Junto con fiscalistas aliados, definimos una ruta donde la carga fiscal sea eficiente, transparente y sostenible en el tiempo. No se trata de “pagar menos a cualquier costo”, sino de pagar lo correcto con estructuras bien diseñadas que conversen entre México, Estados Unidos, España y otros países donde tenga intereses, evitando fricciones y sorpresas futuras.
Arquitectura que protege lo que ha construido
Es común que el patrimonio crezca de forma fragmentada: empresas abiertas en momentos distintos, inmuebles a nombre de personas físicas, cuentas en diferentes jurisdicciones y acuerdos entre socios que solo viven “de palabra”. Mientras todo va bien, parece funcionar; cuando aparece un conflicto, un cambio fiscal o una sucesión, la fragilidad se revela.
La Arquitectura Fiscal y Legal existe para prevenir ese escenario. Tomamos todo lo que ya ha construido, lo ponemos sobre la mesa y lo reordenamos en un diseño corporativo claro: entidades separadas por función, reglas escritas entre socios y familia, y una coordinación real entre lo fiscal, lo legal y lo patrimonial. Así, su riqueza deja de ser un rompecabezas disperso y se convierte en un sistema diseñado para perdurar.
Una Metodología que Asegura el Éxito
Diagnóstico de estructura actual
Analizamos cómo están hoy las cosas: a nombre de quién están los activos, qué sociedades existen, qué acuerdos hay (o no hay) entre socios y cómo dialogan sus obligaciones fiscales en cada país. Identificamos puntos de riesgo: concentración excesiva, exposición personal, posibles contingencias y vacíos de gobierno patrimonial.
Diseño conceptual de la arquitectura fiscal y legal
A partir del diagnóstico y de sus objetivos (crecimiento, protección, sucesión, coinversión), definimos un plano conceptual: qué entidades se necesitan, qué rol tendrá cada una y cómo deben relacionarse. Este diseño incluye lineamientos de propiedad, flujos entre empresas y criterios para asignar activos y pasivos.
Validación técnica con despachos legales y fiscales
Compartimos el diseño con abogados y fiscalistas de confianza (o con sus propios asesores) para validar su viabilidad jurídica y fiscal en cada jurisdicción. Se ajustan detalles técnicos, se definen rutas de implementación y se priorizan las acciones más relevantes, siempre respetando el marco legal de cada país.
Implementación y reacomodo patrimonial
Se avanza en la creación, modificación o reestructuración de entidades: constitución de LLC, creación de holdings, migración de activos seleccionados, actualización de acuerdos entre socios, etc. Nuestro rol es coordinar el proceso, traducir lo técnico a lenguaje claro y asegurar que las decisiones respondan a la estrategia definida, no solo a la urgencia del momento.
See What Our Clients Are Saying
“Tenía empresas en México y Estados Unidos, propiedades a mi nombre y acuerdos informales con socios. Con este proceso, logramos diseñar una arquitectura corporativa clara, separar riesgos y establecer reglas para la siguiente generación. Hoy duermo más tranquila.”
“Siempre había trabajado bien, pero mi estructura fiscal era reactiva. Con la nueva arquitectura, entendí qué entidad debe tener cada activo y cómo coordinar a mis fiscalistas de ambos países. Ahora siento que mi patrimonio tiene un esqueleto sólido y escalable.”
“Entré buscando solo un consejo fiscal puntual y salí con una visión completa: holdings, vehículos de coinversión y un esquema claro para futuras sucesiones. La diferencia no fue solo técnica; fue estratégica. Mi patrimonio dejó de depender de parches aislados.”